Omega 3 – Parte 2: Los niños – 1

La importancia del omega 3 para su hijo

acido graso esencial

Todos conocemos al típico niño inquieto o soñador. Están sentados delante de sus deberes y no se pueden concentrar. Todo le parece más interesante que lo que están haciendo en ese momento. Con sus pensamientos ya están en el parque o el patio y la maestra no para de advertirle a él y posteriormente a Usted.

Hoy día se sabe que los ácidos grasos esenciales del tipo omega 3 son imprescindibles para las neuronas, ya que las membranas celulares se componen de fosfolípidos y estos ácidos grasos esenciales son un componente importante de ellos.

Una falta de atención o concentración es un claro síntoma de déficit de nutrientes de este tipo. Justo en la edad de crecimiento es cuando más se necesita, ya que si se llega a haber un déficit de ciertos nutrientes, el potencial psíquico no tienen ninguna oportunidad de evolucionar de manera optima.

Científicamente hay una cantidad inmensa de estudios que demuestran que los ácidos grasos esenciales del tipo omega 3 (hablamos de ellos en un articulo anterior) son importantes no solo para el desarrollo del cerebro sino también para la salud visual. Además ayudan a prevenir enfermedades y fortalecen su sistema inmune.

Admito que no es fácil de comprender el  complejo funcionamiento de los lípidos en nuestro cuerpo. Pero como son tan importantes para su hijo, debería conocerlos al menos un poquito.

omega 3

¿Que son los AGE (Acidos Grasos Esenciales)?

Los omega 3 y 6 figuran entre los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga. Como el cuerpo humano no puede generar estos lípidos por si mismo tienen que ser ingeridos por la dieta. Con estos dos tipos de grasa y la ayuda de enzimas, el cuerpo  puede elaborar los compuestos de cadena más larga que son necesarios para diversas funciones metabólicas.

A partir de los ácidos grasos omega 6 (ácido linolénico) puede producir ácido gamma-linoléico (GLA) y ácido araquidónico (AA) que influyen como sustancias de construcción para algunas hormonas y neurotransmisores en el cerebro. La demanda de ácido linoléico puede ser cubierta bastante bien por la comida, ya que se encuentra sobre todo en semillas y frutos secos, etc. Incluso hay un sobre-suministro del ácido araquidónico, ya que es el que se encuentra en la grasa animal, como p.e. huevos, hígado, carne en general – y es el que – en exceso – nos aporta trastornos de salud, como inflamaciones u otros.

La sustancia base de los ácidos grasos omega 3 es el ácido alfa linolénico del que suele haber en inferior cantidad en nuestra alimentación habitual. El cuerpo solo puede transformar el 10% del ácido eicosapentanoico, EPA, para elaborar a partir de ahí el ácido docosahexaenoicoo llamado DHA. El DHA es imprescindible para una función cerebral normal.

Los ácidos grasos omega 3 son importantísimos para la evolución cerebral de los niños.

Los omega 6 es habitualmente utilizado por el cuerpo para construir el tejido de corazón, hígado y neuronas, mientas el omega 3 se necesita para construir cerebro y ojos. ¿Hubiera sabido Usted que el cerebro se constituye de un 50% de grasa?

  • Los omega 3 promueven el desarrollo del cerebro, la inteligencia, la vista.
    Niños de la edad de un año que fueron alimentados con alimentos ricos en DHA (en papilla o leche materna) obtuvieron en simples tests de inteligencia bastante mejores resultados que el grupo de niños alimentados con papillas convencionales. Los trastornos de déficit de atención (TDA) e hiperactividad (TDAH) se relacionan con una falta en ácidos grasos esenciales del tipo omega 3.
  • Además los omega 3 tienen acciones anti-inflamatorias, por lo cual una carencia propicia un desarrollo de eczemas, psoriasis, dermatitis atópica y mejoran con la ingesta de dichas grasas. También pueden mejorar procesos de reuma infantil, enfermedades intestinales (p.e. Morbus Crohn) y asma.
  • Los omega 3 son importantes para un sistema defensivo fuerte. Una carencia favorece la aparición de alergias y también se pueden observar malas cicatrizaciones de heridas y el aumento de vulnerabilidad a las infecciones.
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El Mito de la leche o ¿ de donde saco el calcio si no tomo lácteos? – II

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Sin Vitamina D no hay absorción

Para absorber una cantidad significativa de calcio es imprescindible una ingesta de las vitaminas del grupo D o llamados químicamente calciferoles. Esta vitamina se encuentra en el higado de bacalao, pescados azules, y champiñones. Sobre todo en invierno es importante el aporte de Vitamina D y más que nada en niños.

Alta carga hormonal

Debida a la explotación intensiva de animales la leche convencional (es decir no ecológica) contiene un alto contenido en hormonas, antibióticos y otros medicamentos igual que  residuos de pesticidas y hongos. Además se le añade que la lactosa – el azúcar de la leche le sirve a los hongos del intestino como alimento y puede contribuir a diferentes enfermedades fúngicas.

La leche de vaca genera mucosidades

Los productos lácteos  son de todos los alimentos los que mas efecto mucoso tienen. Debido a ello puede llegar a diferentes enfermedades de las vías respiratorias, pero también del órgano mas importante para el sistema inmune que es el tracto gastrointestinal. Si el sistema digestivo se llena de moco, no puede absorber de manera optima los nutrientes y la consecuencia es un déficit nutricional.

El alto contenido en ácidos grasos saturados en la leche de vaca tiene un efecto negativo sobre el metabolismo. Una ingesta regular de productos lácteos puede en definitiva conllevar a aterosclerosis y aumentar el riesgo a infarto coronario.

Cabe destacar que en Medicina Tradicional China los lácteos también se ven como productores de Humedad.

Alternativas a la leche de vaca y a los lácteos en general

Muy buenos proveedores de calcio y con una relación calcio-fósforo equilibrado son las leches vegetales como:

–       leches de cereales: leche de avena, leche de arroz, leche de espelta,…

–       leches de semillas: leche de sésamo

–       leches de frutos secos: leche de almendra, leche de avellana,…

–       leches de legumbres: leche de soja

El calcio se mide en miligramos por 100 gramos o mililitros de alimento. La leche de vaca suele tener un contenido de unos 120mg de calcio por 100 ml de leche.

Si vamos a comparar, la leche de soja tiene fácilmente el mismo contenido en calcio, pero además fitoestrógenos que van a ayudar a una disminución suave de estrógeno en la menopausia y con ello a prevenir la osteoporosis.

Un apunte: la soja como legumbre contiene 260mg y los brotes de soja  son ideales para la ingesta de calcio y muchos minerales más, ya que son pequeñas bombas de la semilla y con su germinación se ha eliminado el ácido fítico. El tofu (queso de soja contiene 105mg

Otros alimentos con alto contenido en calcio y con una buena relación calcio-fósforo son:

–       Verduras verdes como brécol (105mg), col rizada verde (210mg), hinojo (100mg), etc etc etc.

Sin embargo también se ha de decir que las verduras con alto contenido en oxalatos (como las espinacas, acelgas y ruibarbo disminuyen la absorción de calcio y las legumbres como alubias, garbanzos y judías pintas interfieren también en la absorción del calcio por su alto contenido en oxalatos y fitatos, aunque siguen siendo una excelente fuente de zinc, hierro, fibra y proteínas

–       Higos secos ( 193mg) o frescos

–       Nueces y semillas como sésamo (783mg!!), avellana (226mg), almendras (252mg),
Ellos además contienen un alto contenido en magnesio!

–       Quinoa (66mg)

Si observamos las algas la diferencia ya es abismal:

–       Alga hiziki (1.400mg!!), espagueti de mar (720mg), dulse (560mg), wakame (1.380mg), kombu (330mg), nori  (810mg), agar agar (325mg

Apelando al sentido común y a pesar de las claras desventajas de la leche de vaca y los productos lácteos tampoco deberíamos entrar en pánico y evadir los lácteos por completo. De vez en cuando tomarnos un yogur  natural ecológico o darnos el placer con un trocito de queso orgánico no nos quitará la salud.

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El Mito de la leche o ¿ de donde saco el calcio si no tomo lácteos? – I

leche de vacaLa publicidad siempre nos ha sugerido que la leche y sus derivados son valiosos proveedores de proteína, vitaminas y minerales. Sobre todo se suele alabar el alto contenido en minerales y más concretamente en calcio. Al final al consumidor tiene la firme convicción que sin productos lácteos no va a tener ningún aporte de calcio en su alimentación.  Con una falta de calcio y magnesio se relacionan enfermedades como la osteoporosis,y otras síntomas de deficiencia como perdidas dentales, temblores y calambres musculares (tetania), trastornos en la coagulación de sangre, fracturas espontáneas óseas y otros, satisfacemos gustosamente esa aparente necesidad.

¿ Pero es realmente así ? ¿ No existen otros alimentos que nos puedan aportar la misma cantidad de calcio ?

Alto potencial alérgico

La leche de vaca es la leche materna de los terneros y satisface las necesidades de un ternero. En el reino animal la leche es utilizada únicamente para criar a los recién nacidos de su propia especia hasta el destete. Por ese motivo hay voces que aconsejan evitar los productos lácteos en niños, ya que son causa principal de muchas alergias y dermatitis atópica. Incluso se dice que madres que durante el embarazo hayan tomado mucha leche elevan la posibilidad de dermatitis atópica en recién nacidos y cuando se hacen mayores la ingesta de leche de vaca se manifiesta en trastornos psíquicos como falta de concentración, hiperactividad, agresividad, etc.

También quien por una enfermedad en el tracto gastrointestinal ya tiene un sistema inmune deficiente debería cambiar por lo mínimo a leche de cabra ya que las moléculas proteicas son 40 veces más pequeñas y el cuerpo los puede metabolizar mucho mejor.

La relación calcio-fósforo

El fósforo es importante para el desarrollo y el crecimiento del cerebro en neonatos y por eso se encuentra en altas cantidades en la leche materna. Además proporciona dientes y huesos sanos, apoya la metabolización de nutrientes y libera energía en las células.

En la leche y sobre todo en el queso, la relación calcio-fósforo es bastante desfavorable. Eso conlleva a que el cuerpo no puede metabolizar el calcio de la leche de manera correcta, en el intestino se forma carbonato cálcico y el tan preciado calcio se elimina con la próxima evacuación. Para más INRI muchas veces se utilizan fosfatos en productos lácteos como estabilizadores y espesantes por lo que aumenta el contenido de fósforo y la balanza ventajosa se tuerca.

Además se estimula la paratiroides para producir más hormonas. Esas hormonas causa una liberación del calcio de los huesos para mantener el contenido en sangre estable. Este proceso conlleva a una reducción de la masa ósea lo que lleva a la tan temida osteoporosis.

Un gran acidificante

Otra desventaja de la leche es que produce una acidificación del organismo. El organismo buscará siempre un ph neutro en la sangre. Si la digestión de la leche produce un ph ácido en la sangre, el cuerpo buscará la homeostasis extrayendo minerales de los huesos.

Un alimento con alto contenido enzimático o un alimento muerto

Otra desventaja que muestra la leche es que con la pasteurización se eliminan todo tipo de enzimas y vitaminas termolábiles. La mayoría de los productos lácteos se encuentran pasteurizados e incluso con el proceso de UHT (Ultra High Temperature – pasteurización a muy altas temperaturas). Incluso la leche fresca está pasteurizada para reducir patógenos como bacterias, mohos, levaduras y otros. Gracias a la pasteurización se puede tomar sin preocupaciones, pero no es una leche fresca con todas sus enzimas y vitaminas, sino es un alimento no activo.

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